Si tu perro lleva unos días apático, se rasca aunque esté desparasitado, come menos o no tiene tantas ganas de jugar; acude a tu clínica veterinaria en Getafe, es posible que esté padeciendo alguna alergia.

Cuando vemos que nuestro perro se rasca continuamente, estamos acostumbrados a pensar en las pulgas y otros bichos en primer lugar, pero no siempre tiene por qué ser así. Muchas veces, estas ganas irrefrenables de rascarse son producidas por alergias o por dermatitis provocadas por causas ambientales, las cuales también son muy comunes sobre todo en primavera y verano.

El síntoma más molesto, tanto en la alergia como en la dermatitis, es el picor incontrolable. A base de rascarse, puede que se acaben provocando una gran infección y una herida inflamada. Otros de los síntomas, especialmente en el caso de alergias alimentarias, pueden ser vómitos, diarreas, dolores en el estómago o flatulencias. Para evitar todo esto, se aconseja acudir al primer indicio a una buena clínica veterinaria en Getafe para descartarlo o tratarlo con el medicamento apropiado.

Las alergias conocidas más comunes en perros suelen ser la de saliva de pulga, las alergias alimentarias y las alergias ambientales. Aunque es difícil de diagnosticar, según la raza, el tamaño, el sexo, la edad a la que empezaron los síntomas y, sobre todo, el lugar donde aparece el picor puede ayudar a determinar el tipo de alergia y su tratamiento. En el caso de alergias alimentarias, lo más sencillo es empezar con una dieta de exclusión de los alimentos poco a poco hasta que desaparecen los síntomas. La alergia a la saliva de pulga es de las pocas que se puede detectar por sangre.

En Clínica Veterinaria Dobermann I disponemos con el personal más cualificado del sector, lo que nos hace únicos en el cuidado de tu mascota. Ven a visitarnos y conócenos sin compromiso, estaremos encantados de atender tus dudas.